¿Por qué elegir capitanes no funciona?
Es el método de toda la vida: dos capitanes eligen por turnos. Es rápido, pero tiene problemas. Los mejores suelen ser capitanes o los primeros elegidos, así que los equipos se parecen mucho cada semana. Cada capitán tiende a elegir a sus amigos antes que a quien equilibra el equipo. Y siempre hay alguien que se queda el último, que es la peor forma de empezar un partido.
¿Y un sorteo al azar?
El sorteo es justo en un sentido: nadie decide. Pero no tiene en cuenta cómo juega cada uno. Con pocos jugadores basta con que tres de los buenos caigan juntos para que el partido esté decidido en diez minutos. Para jugar con desconocidos está bien; en un grupo que se conoce, desperdicia todo lo que ya sabéis de cada jugador. Lo comparamos con detalle en sorteo de equipos vs equipos equilibrados.
¿Qué hay que valorar de cada jugador?
Un solo número («es un 7») mezcla cosas muy distintas. Un jugador rápido que no defiende y otro lento que lo corta todo pueden tener el mismo «nivel» y aportar cosas opuestas. Funciona mejor valorar cuatro habilidades, del 1 al 10:
- Físico: velocidad, resistencia, fuerza en el choque.
- Defensa: colocación, quitar balones, ayudar atrás.
- Ataque: regate, disparo, llegar al área.
- Visión: pase, leer el juego, hacer jugar al resto.
Con cuatro ejes puedes comprobar que los dos equipos están parejos en cada uno, no solo en la suma. Un equipo con todo el físico y otro con toda la visión pueden sumar lo mismo y dar un partido muy desigual.
¿Cómo repartir las posiciones?
Aunque sea una pachanga, cada uno tiende a jugar donde se siente cómodo. Si un equipo se queda con todos los que defienden, el otro solo atacará. Apunta la posición habitual de cada jugador (portero, defensa, medio o delantero; muchos son dos cosas a la vez) y comprueba que cada equipo tenga una mezcla parecida.
¿Qué hacer con los porteros?
Si hay dos porteros, uno en cada equipo, sin excepción. Y como el portero pesa mucho en el resultado, compensa: el portero más fuerte va al equipo que, sin él, sería más flojo. Si solo hay un portero o ninguno, lo habitual es rotar la portería; en ese caso no la tengas en cuenta al equilibrar.
¿Cómo evitar las discusiones?
Casi todas las discusiones no son sobre el reparto, sino sobre quién lo ha hecho. Tres ideas que ayudan:
- Valoraciones privadas. Si cada organizador puntúa sin que nadie vea sus notas, puntúa con más sinceridad. Usar la media de varias personas suaviza las manías de cada uno.
- Varias opciones. Proponer dos o tres repartos válidos en vez de uno cambia la conversación: ya no es «tu equipo», es elegir entre opciones.
- Que vote el grupo. Si el grupo vota y el organizador confirma, el resultado es de todos.
¿Hacerlo a mano o con una app?
Si quieres hacerlo a mano, este método es justo y funciona:
- Puntúa a cada jugador en las cuatro habilidades y apunta su posición.
- Coloca un portero en cada equipo.
- Ordena al resto por su media y repártelos en zigzag: A, B, B, A, A, B, B, A…
- Revisa habilidad por habilidad y posición por posición, e intercambia jugadores parecidos hasta que las diferencias sean pequeñas.
- Respeta a los que tienen que ir juntos (por ejemplo, porque vienen en el mismo coche).
Funciona, pero con 14 jugadores lleva su rato, y hay que repetirlo cada semana con los que vienen.
Teamix hace esto mismo de forma automática. Cada administrador valora en privado y Teamix usa la media; reparte las cuatro habilidades y las posiciones, coloca a los porteros y mantiene juntos a quienes marques. Propone varias opciones distintas, el grupo vota (también quien no tiene cuenta, con el enlace público del grupo) y tú confirmas. Más detalles en el generador de equipos de fútbol.
Prueba el método sin hacer cuentas.
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